Les mando un caluroso saludo, queridos lectores. Como recordarán en una publicación anterior les hable sobre la máquina de linotipo, la cual revolucionó la industria periodística. Pero también recordarán que últimamente mi interés por las transformaciones que tiene la tecnología ha sido muy alto. Así que hoy les hablare sobre los antecesores de esta increíble máquina. ¡Comencemos!
Iniciemos con la prensa plana de metal. Inventada por Lord Stanhope en 1800 esta fue construida en su totalidad por partes de hierro fundido. Los operadores la adoraron porque reducía la fuerza física necesaria para moverla en un 90%. Algo en lo que nos centraremos mucho en este recorrido es en la capacidad de impresión de cada máquina. Esta en particular pasó de las 250 páginas por hora a las 480.
Ahora hablaremos de la prensa de vapor, creada por Friedrich Koenig en 1814, contaba con dos importantes innovaciones: el uso de la energía de vapor y el movimiento de rotación de cilindros. Dos de los primeros modelos fueron vendidos al periódico londinense The Times con una capacidad de impresión de 1,100 páginas por hora, un gran aumento. Para 1828 la máquina ya era capaz de imprimir 4,000 hojas por hora.
Después en 1815 William Cowper creó una máquina similar, pero con una modificación importante. Esta máquina contaba con placas curvas iguales, dobladas alrededor de un cilindro. Lograba imprimir 2,400 hojas por hora, un poco menos que la máquina anterior, pero lo impresionante es que esta ya tenía la capacidad de imprimir hojas por ambos lados, específicamente 1,200.
Otra innovación a la que tenemos que poner atención es a la que hubo en la producción de papel. Como hemos visto, los sistemas de impresión tienen una capacidad de producción cada vez más grande, esto obligó a la industria del papel a conseguir lo mismo, ya que la demanda aumentó mucho.
Es por esto que en 1841 Friedrich Gottlob Séller creó un método para producir celulosa para la fabricación de papel a partir de la pulpa de la madera. Este proceso inicia con recolección de la madera, se tala el árbol, se cortan todas las ramas para quedarse solo con el tronco. Después se le quita toda la corteza, todo lo que está alrededor y nos quedamos solo con la madera del centro del tronco. El tronco se corta en pequeños trozos y se muele. Posteriormente se combina con agua o alguna otra sustancia, lo que se espera de esta mezcla es que se reduzcan los compuestos indeseados y solo nos quedemos con la celulosa, que es el ingrediente principal que necesitamos para crear el papel. Luego se lava, se filtra y se seca la pasta para poder pasar al proceso de blanqueo para conseguir el color deseado. Antes de llegar a la formación del papel se hace un proceso de refinado y se incluye en la pasta Cl y O3. Ahora ya está lista para mandarse a lo que se conoce como caja de entrada, ahí la pasta se coloca sobre mallas metálicas donde se irá formando el papel poco a poco, se secara, soltara un poco más de agua (que se guarda ya que aún podría traer un poco de celulosa) y el papel estará casi listo. Solo restaría darle unos toques finales, como obtener la textura deseada, que se obtienen pasándolo por rodillos.
Cerramos el paréntesis del papel y les hablare sobre la última antecesora de la linotipo, que es la rotativa. En 1846 Richard March Hoe inventó esta máquina de prensa rotativa tipográfica. Si recordamos el último invento que les comenté sabrán que el uso de rodillos en la impresión ya estaba inventado, pero la innovación en este caso es que se incluía una apartado para cortar y doblar los ejemplares.
Esos son los antecedentes de la linotipo. Estos viajes me sorprenden porque logran provocar en mí una capacidad de asombro muy grande, algo que está muy perdido en nuestra sociedad actual. Estamos muy acostumbrados a usar máquinas muy impresionantes y sofisticadas, pero se nos olvida preguntarnos cómo funcionan. Eso ya no nos importa, y mucho menos qué es lo que había antes de eso.
Creo que es importante hacerse esas preguntas para no perder esa capacidad de asombro tan necesaria. Ver el mundo con los ojos de un niño nos puede hacer creer en la magia. El hecho de tener la posibilidad de poseer un periódico en nuestras manos nos parece normal, pero en realidad es mágico. Y parece mágico cuando sabemos el trabajo que conlleva realizarlo, la energía de tantos hombres y mujeres gastada para realizar ese ejemplar. Y parece aún más mágico cuando nos damos cuenta de que muchas personas hace muchos años dedicaron sus vidas a perfeccionar la tecnología con la que contaban. Y así se creó lo que tenemos hoy en nuestras manos, es verdaderamente mágico.
Me están gustando mucho las clases donde estoy teniendo estas reflexiones. A veces el profesor nos cuestiona como creemos que funcionan los artefactos antes de explicarnoslo, ahí es donde me doy cuenta de lo ignorante que soy en el tema. Y me parece muy extraño que esa curiosidad este tan dormida en mí, siendo que el ser humano es curioso por naturaleza. Me preocupa un poco que esa curiosidad este muriendo en nosotros, ya que es esta misma capacidad de curiosear la que hizo que todos estos hombres inventaron estas máquinas tan asombrosas. Así que por favor, no dejen que les arrebaten esa curiosidad.
Nos leemos la próxima c:
Referencias:
https://josebotello.files.wordpress.com/2020/03/evolucion_sistemas_impresion_2020.pdf https://laprestampa.com/el-proceso-grafico/materiales-productos-y-soportes/fabricacion-del-papel/