Tema 23: El cine mexicano de los 70

Muy buenas, mis queridos lectores. El día de hoy seremos testigos del contraste tan grande en el manejo de la industria cinematográfica que existió entre dos sexenios políticos, específicamente en los sexenios de Luis Echeverría (1970-1976) y el de José López Portillo (1976-1982). En lo personal les recomiendo ampliamente que revisen las obras realizadas durante el primer periodo mencionado, y que solo vean las producidas en el segundo periodo bajo su propio riesgo. En el desarrollo de este post veremos qué hay detrás de esto que les estoy comentando. ¡Comencemos!

Vamonos en orden cronológico, así que es turno de hablar del sexenio de Luis Echeverría. Lo primero que tenemos que señalar es que en esta ocasión el gobierno utilizó de manera sistemática al cine, la radio y la televisión como canales formales de comunicación nacional e internacional. Por este motivo, se asignó un presupuesto especial para el cine y otros medios de comunicación masivos.

Después de esto el presidente de la república le confió la responsabilidad del cine a su hermano Rodolfo Echeverría Álvarez, conocido como Rodolfo Landa. Al tomar el cargo en septiembre de 1970 anunció una reestructuración de la, entonces decadente, industria cinematográfica mexicana. Cabe destacar que además de sus labores como sindicalista, Rodolfo también era actor de teatro y de cine. Lo cual nos hace pensar que gozaba de gran amor y sensibilidad por las artes.

Sin duda esto último se vio reflejado en sus acciones. Por ejemplo, la inversión que hizo en el Banco Nacional Cinematográfico equivalente a mil millones de pesos. Dicha inversión tenía el objetivo de modernizar el aparato técnico y administrativo del cine nacional.

En 1975, gracias a la inversión mencionada, se crearon tres compañías productoras de cine propiedad del estado. A continuación les presentamos el nombre de las compañías, el periodo durante el cual operaron y el número de películas que produjeron durante su vida activa:

  • Conacine [Corporación Nacional Cinematográfica] (1974-2001): 84 películas
  • Conacite I [Corporación Nacional Cinematográfica de Trabajadores y Estado]
    (1974-1995): 60 películas
  • Conacite II [Corporación Nacional cinematográfica de Trabajadores y Estado]
    (1976-1991): 64 películas

Otros acontecimientos importantes son: La reconstitución de la Academia Mexicana de Artes y Ciencias Cinematográficas y de la entrega del Ariel (1972), la inauguración de la Cineteca Nacional (1974) y la creación del Centro de Capacitación Cinematográfica (1975).

Todas estas acciones tuvieron un impacto sumamente positivo en la industria. Muchos críticos cinematográficos y expertos en la materia sostienen que el cine producido en esta época es de lo mejor que se ha hecho en el país. Y es que este cine se caracterizó por ser crítico, incisivo, además de retratar la realidad social que se vivía en ese momento, aunque a veces fuera demasiado cruda, y obviamente no temía hablar de problemáticas políticas o sociales.

Al finalizar el sexenio se podían identificar varios logros en nuestra cinematografía. Como la relajación de la censura y la incorporación de jóvenes cineastas a la industria, aunque por desgracias estos cambios serían temporales. Lo que sí conservaremos para siempre de este periodo serán todas las películas realizadas en el, les recomiendo especialmente El castillo de la pureza (1973) de Arturo Ripstein con la que puede que se sientan identificados por la cuarentena que estamos viviendo en estos momentos. La película trata de una familia que vive encerrada por deseos del padre, pero cuando los hijos mayores empiezan a entrar a la adolescencia las cosas se pondrán algo turbias.

Ahora hablemos de josé López Portillo que en diciembre de 1976, además de asumir la presidencia del país, nombra a su hermana Margarita López Portillo como responsable del manejo de la industria cinematográfica. Que básicamente vendría a arruinar todo el trabajo que se hizo con anterioridad.

En 1977, se creó un nuevo organismo oficial que dictaría las pautas no sólo del cine, sino también de la radio y la televisión, la Dirección General de Radio, Televisión y Cinematografía (RTC), de la cual sería encargada Margarita.

Las acciones de Margarita iniciaron ese mismo año, lo primero fue anunciar una reforma radical dentro de la industria, ya que varias entidades oficiales estaban sufriendo enormes pérdidas. Lo que se tradujo en: la desaparición del Conacite I, que fue absorbida por Conacine; la desaparición del Banco Nacional Cinematográfico; la desaparición de la estructura de la industria que se manejo el sexenio anterior y la desaparición del presupuesto oficial para el cine mexicano.

Esto hizo que surgiera una industria cinematográfica privada, caracterizada por producir películas de bajo costo, en poco tiempo y con muy baja calidad. Estas se popularizaron entre el público y enriqueció los bolsillos de las personas detrás de estos proyectos. Por ejemplo, El Chanfle (1979) fue producida durante este periodo y es una de las películas que le digo que deberian de ver bajo su propio riesgo.

Estas producciones privadas iniciaron una corriente que incluía en los filmes el uso de albures, las vulgaridades, además de los cabarets como locaciones recurrentes. Esta corriente se conoció como Cine de Ficheras. Que para muchos significó un gran declive en el cine mexicano.

Interesante recorrido que tuvimos el día de hoy. Creo que se aprendió mucho viendo las diferencias de una administración a otra. Personalmente creo que el éxito que tuvo Rodolfo Landa al elevar el nivel del cine nacional fue consecuencia de su pasión por el arte. Sin duda deberíamos exigir más funcionarios así, que realmente estén interesados en esta industria tan importante, en lugar de alguien que solo rellene el lugar y responda a otros intereses.

Nos leemos la próxima c:

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar