Les mando un saludo, mis queridos lectores. El día de hoy les hablare de una problemática en México un poco invisible para el público en general, pero que sin duda nos afecta a todos los amantes del séptimo arte en este país. Aparentemente todos nosotros tenemos la opción de elegir qué película deseamos ver cuando vamos al cine, sin embargo, esto resulta no ser tan cierto y en los siguientes párrafos te explicare la razón.
Si una de tus distracciones, diversiones o pasatiempos es visitar algún cine y disfrutar de una buena cinta de vez en cuando, seguro alguna vez has entrado en la difícil decisión de escoger entre Cinépolis o Cinemex. Lo que probablemente nunca te has preguntado es, ¿Por qué estas son las únicas dos opciones?
Te sorprenderá saber que la Cámara Nacional de Cine (CANACINE) tiene registradas solo 5 cadenas de cine comercial con complejos en más de una localidad, estas cadenas son: Cinépolis, Cinemex, Citicinemas, Cinemagic y Cinebox. Ahora, la CANACINE reporta un total 7 mil 106 salas de exhibición en todo el país (todos estos datos son sacados de su reporte de 2018), y de este total, Cinépolis y Cinemex poseen el 92.5% de estas salas de cine. Un porcentaje bastante elevado, pero ¿Por qué esto es un problema?
Para explicarlo tenemos que recordar un poco de lo que hablamos en entradas anteriores. Recordará que en la pasada les dije que la exhibición cinematográfica es controlada por la distribuidoras extranjeras, las cuales deciden en qué fechas, en qué ciudades y en qué complejos estrenan sus producciones, dejando lo que sobra para las distribuidoras nacionales. También recordarán que en la entrada de Legislación Cinematográfica les comente que existe una regla para las exhibidoras que dicta que deben guardar el 10% del tiempo de exhibición para el cine mexicano. Y si bien esta ley se cumple, se hace con el tiempo restante que, además de limitado, es de mala calidad ya que las Majors dejan los horarios en los cuales es más difícil para el público asistir a las salas.
Además de esta difícil situación, las cadenas de cine también aportan a la problemática favoreciendo producciones mexicanas de las grandes productoras como Videocine (Que cuentan con grandes recursos y muchas de ellas también obtienen los estímulos al cine mexicano), dándole los mejores horarios y días de estreno. Rezagando así a las películas independientes realizadas con menos recursos, pero con mucho más corazón.
Estas grandes producciones mexicanas suelen enfocarse siempre al género de comedia romántica, cuentan con actores consolidados, e intentan asemejarse a la cultura gringa que vemos en producciones Hollywoodenses del mismo género. Y como estas son las unicas peliculas que las cadenas de cine nos permiten ver, todos los colores y sabores que trae el cine independiente mexicano nos lo perdemos.
Es muy común ver que una película independiente recorra festivales de cine nacionales e internacionales, sea elogiada por la crítica y después de un año o dos por fin se estrena en salas, bajo las pésimas condiciones que señalamos antes. Y encima se le acuse de ser poco lucrativa, lo cual es lógico con los espacios limitados que le dan.
Los mexicanos nos quedamos sin ver el cine que de verdad nos representa, las pocas producciones independientes que si obtienen recursos públicos, son invisibles para los contribuyentes que pagaron por ellas. Todo porque las cadenas de cine prefieren estrenar el cine que «Sí vende», lucrando a costa de alejar a una sociedad de su propia cultura.
Así que ahora ya lo sabes, cuando vas al cine no ves lo que quieres ver, sino lo que te ponen. Tal vez te sea complicado, o casi imposible, pero de verdad, si amas el cine trata de ayudar a las producciones nacionales castigadas por las cadenas de cine y asiste a verlas.
Apoyar el cine mexicano no es ver la última película de Derbez o Martha Higareda, esa solo es una cara. Apoyar el cine mexicano es estar atento a las recomendaciones de los críticos cinematográficos, que ven las películas mexicanas independientes en los festivales en que se presentan y para cuando lleguen a salas tú ya sabras cuales te llaman la atención. Luego caza una función de la película que te agrade, que es como salir en una expedición en busca del santo grial, y disfrutala.
Lo sé, es un proceso largo y complicado, pero es lo que tenemos por ahora. ¿Y sabes algo? Si amas el cine, de verdad vale la pena. Tal vez algún día una película independiente tenga una gran taquilla a pesar de las limitaciones y eso haga cambiar el prejuicio que tienen las cadenas de cine hacia el cine independiente. O tal vez algún día nos pongamos los pantalones y exijamos un gobierno que de verdad proteja nuestro cine e imponga mayor tiempo en salas para este. Mientras tanto, haz un esfuerzo por ver el cine que sí te representa, que te desafía, que te emociona y que te mueve.
Nos leemos la próxima c:
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