Les mando un saludo, mis queridos lectores. El día de hoy regresamos a temas más anidados en las raíces de la comunicación, despidiendo así el tema del cine que es mucho más específico. En esta entrada hablaremos de la cultura de la información, qué es, para qué sirve, cómo forjarla, además de analizar las consecuencias que trae el tener una sociedad que carece de interés por el conocimiento. Para esto usaremos un articulo de opinión titulado «El modito» de Jorge Zepeda Patterson como ejemplo. ¡Comencemos!
Antes que nada tenemos que recordar cómo transmitimos información. Necesitamos de un emisor y de un perceptor. El primero emite, con ayuda de sus instrumentos biológicos, un mensaje, el cual debe poder ser percibido por el segundo gracias a sus sentidos. Además de eso, el perceptor debe ser capaz de descifrar el código del mensaje captado. Si esta última parte no se cumple, entonces la transmición de datos no fue exitosa.
Normalmente solemos darle más importancia al trabajo expresivo, pero con esta información nos damos cuenta de que el trabajo perceptivo es igual importante. Y aún falta más. Cuando se tiene un código en común entre emisor y perceptor se logra la comunicación, y de manera automática, se genera una respuesta por parte del perceptor. Esa respuesta se puede clasificar en alguno de los siguientes casos: 1.- La información se acepta, 2.- La formación se rechaza 3.- Se mantiene indiferente ante la información.
Con esto podemos concluir que a un mismo mensaje se pueden tener diferentes respuestas. ¿Pero qué es lo que hace que las personas respondan de manera distinta a una misma información? La respuesta es el entorno. Existen dos diferentes tipos de entorno y ambos influyen en la respuesta del receptor a la información. Estos son: El entorno de fondo y el entorno del momento en el que se percibe el mensaje.
Podríamos dividir el entorno de fondo en tres partes: 1.- los factores biológicos del individuo, 2.- su nivel de aptitudes y 3.- el interés o intencionalidad que tenga. Además de eso, situaciones como la edad, el nivel socioeconómico, los deseos y los miedos que se tengan influyen notablemente en la manera de reaccionar a una información.
Ahora estamos listos para saber qué es la cultura de la información. Y empezaremos por la primera parte de este termino. La cultura es todo aquello que un ser humano aprende, vive, experimenta y siente a través del tiempo. Podemos observar la cultura de una persona en la forma de actuar y juzgar ciertos fenómenos. Esta se forja a lo largo de su vida, condicionada por la educación, la sociedad y el ambiente en el que se vive. Hay que entender que se trata de un fenómeno colectivo, no individual, pues las personas se agrupan al compartir los mismos patrones, identificándose con una misma cultura. Estos patrones se manifiestan en el comportamiento, actos y juicios.
Por lo tanto, la cultura de la información es la habilidad de los individuos o grupos para hacer el mejor uso posible de la información, además de los habitos y costumbres relacionados con ella. Esta se desarrolla después de un proceso educativo que abarca no solo la educación formal, sino también el ambiente familiar y social que le rodea.
Con una sana cultura de la información, se genera un circulo virtuoso : a mayor uso de la información, se genera mayor conocimiento lo que, a su vez desemboca en una mayor producción de información. De esta forma se fortalece la herencia cultural conformada por el conocimiento y los
productos de información creados.
En este momento, por desgracia, vivimos una crisis de la cultura de la información. Si bien, tenemos tecnologías que nos dan acceso a grandes cantidades de información, las solemos utilizar para distraernos o entretenernos. No somos capaces para identificar y preferir información que contenga sabiduría, o por lo menos para cuestionar los contenidos que solemos consumir.
A partir de aquí haré referencias al siguiente texto, para seguir la entrada de manera adecuada, sugiero su lectura antes de proseguir: https://www.sinembargo.mx/03-05-2020/3779061
En dicho texto se opina sobre la problemática de la mala percepción que se tiene hacia el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Se hace referencia a anteriores gobiernos, que en opinión del autor fueron menos afortunados; a las acciones contra la corrupción que ha tomado el actual mandatario y se pregunta de dónde viene el desprecio hacia el gobernante, siendo que sus intenciones con el país son las mejores que ha tenido un presidente en años.
El autor concluye que, si bien las acciones del presidente han sido adecuadas, los modos de comunicar sus actos han molestado a varios sectores de la población. Generando así una gran aversión hacia este gobierno. Personalmente creo que esta situación es una consecuencia directa de nuestra baja cultura de la información.
La información que consumimos determina una buena parte de nuestra realidad. Y como mencionamos hace un par de párrafos, nuestra capacidad de cuestionamiento se ha visto reducida. Solemos consumir contenidos de baja calidad y encima de eso los aceptamos como verdad. No buscamos otros puntos de vista y no nos informamos más allá.
Si nuestras fuentes de información se limitan a cadenas de Whatsapp y posts de Facebook nuestra realidad será igual de limitada. Si nos llegan mensajes en contra de Andrés Manuel López Obrador, los asumiremos como verdaderos, sin cuestionarnos. Y esta es la raíz del problema.
En su lugar, podríamos investigar las acciones del mandatario hasta ahora. Si queremos comparar, podríamos averiguar sobre otros gobiernos y lo más destacable de su administración. Tratándose de alejar de opiniones ya definidas, para así poder forjar la propia. O en cuyo caso, consumir opiniones con diferentes posturas. Sino, estaremos a merced de los mensajes con una opinión ya definida.
Este fue solo un ejemplo de las consecuencias que trae tener una baja cultura de la información. Por mi parte, les recomiendo desarrollar el hábito de leer, de esta manera pueden mejorar sus habilidades cognitivas, su capacidad de interpretación y reflexión. Así fortalecerán su capacidad de cuestionamiento, en lugar de deteriorarla. Es de suma importancia mantener una cultura de la información sana, en especial en estos tiempos de saturación de la información.
Nos leemos la próxima c:
Fuentes:
https://josebotello.files.wordpress.com/2020/05/la-cultura-de-la-informacic3b3n.pdf